domingo, 21 de noviembre de 2010

A perros flacos...


"A perro flaco todo son pulgas". Sin ánimo de comparación y menosprecio, este refrán me parece que encaja perfectamente para definir cómo la pobreza hace mella preferentemente entre los más pobres y cómo la miseria siempre se inclina por los más vulnerables. No es cuestión de suerte o de maldición divina, como tratan de hacerles ver los inescrupulosos religiosos buscando aprovecharse de su debilidad anímica o de sus creencias religiosas. No se trata de que la providencia se cebe con lo más pobres, es cuestión de irresponsabilidad, de todos. Comenzando por las naciones que en siglos pasados explotaron sus riquezas y los abandonaron a su suerte, en la inestabilidad política, social y económica, en manos de dictadores corruptos que en la mayoría de los casos mantuvieron desde la distancia esa complicidad colonialista; siguiendo por terceras potencias que continuaron alimentando el ansia de poder de estos dictadores para cubrir sus intereses políticos y terminando por toda la humanidad, que permitimos que estas desgracias continúen aún en la actualidad, criticando la triste, lamentable y bochornosa situación a la que asistimos pero sin hacer nada por solucionar el problema humanitario.

Los arranques de solidaridad con los más desgraciados o desfavorecidos no son más que impulsos de altruismo descafeinado que solamente convencen a nuestras conciencias por el tiempo necesario que consiguen sorprendernos las desgracias humanitarias. Después, cuando la costumbre no consigue mantenernos impresionados o se alía con nuestra memoria, la sensibilidad se vuelve indiferente, inmune, y las víctimas pasan a ser una cifra más, que una vez iniciadas dejan de importarnos de cuántos dígitos se compone.

Para el resto de la humanidad, o para la mayoría, parece que fue ayer cuando el infierno sacó su cabeza desde las profundidades en forma de terremoto haciéndose visible en Haití. La desgracia de este pueblo caribeño no parecía tener fin, por si no era ya suficiente encabezar el triste ranking de ser el país más pobre de todo el continente americano. El zarpazo que dio en enero pasado la naturaleza nos mostró que las desgracias ni nunca tienen fin ni nunca vienen solas. No me atrevo a poner una cifra de cuántos muertos por cólera van contados a día de hoy porque seguramente quedaría obsoleta antes de acabar este razonamiento, empujado a escribirlo a partes iguales entre la tristeza y la impotencia, sabiendo que esta enfermedad es hoy fácilmente superable y ha conseguido arrebatar más de mil vidas humanas por nuestra desidia, nuestra irresponsabilidad, por no acudir en ayuda de quienes lo necesitan... para ellos ya es demasiado tarde. Para las otras más de 200.000 personas, de los 10 millones de habitantes que tiene el país, que la ONU estima podrían ser víctimas de la enfermedad en los próximos meses, el terror ya les devoró las pocas esperanzas que pudieran tener de sobrevivir en ese infierno vestido de hambre y calamidad.

Sumadas a estas desgracias, por inoperancia y deshumanización, están las maniobras de los buitres carroñeros que sobrevuelan el territorio, ayudando a sembrar la discordia entre la población y acusando a los soldados de la ONU de haber llevado el cólera hasta ellos, mientras las masas enfurecidas protestan inmersos en la inmundicia, en el basurero en que se han convertido las calles de Haití. La falta de higiene es la base principal de la propagación de la enfermedad. Los enfrentamientos habidos en días pasados entre los soldados de la ONU y grupos armados han dejado un balance de dos haitianos muertos y más de treinta heridos. Los militares que fueron acusados de estas muertes ni siquiera estaban en el lugar de los hechos, según el portavoz de la Misión de la ONU.

A nadie se le escapa que estos intentos de desestabilización están organizados tratando de influir en las próximas elecciones generales que están en puertas de celebrarse. Los rumores circulan por los noticieros como parte casi obligada de estos procesos electorales, utilizando cualquier artimaña con tal de mermar la confianza, por si no estuviera ya lo suficientemente mermada en el actual gobierno, que no ha conseguido sacar a su país de la miseria más cruda. Estos rumores apuntan que desde el gobierno y la oposición están armando e incitando a la violencia para sacar rédito electoral.

También, recientemente, hemos podido comprobar que la enfermedad no entiende de fronteras, ni de controles, aunque sí es verdad que en cualquier otro país más desarrollado el cólera tendría sus días contados. Como fue en el caso de una ciudadana de Haití que regresó a Florida con la enfermedad después de visitar a unos familiares, pero que bajo control la ha superado sin más peligro. O como en el vecino país, República Dominicana, donde también se han dado varios casos que al parecer no suponen mayor peligro. Sin embargo, no quiero imaginarme un escenario como Centroamérica, donde algunos países podrían verse afectados por su cercanía, y por qué no decirlo, también por su posible poca preparación o resistencia para luchar contra esas epidemias, sabiendo que su campo de propagación es la falta de higiene e insalubridad, características que se dan fundamentalmente en escenarios de pobreza. Me pregunto si no serían estos países un campo abonado para la propagación de la enfermedad y si realmente estarían preparados para defender a la población del desarrollo de la epidemia.

3 comentarios:

  1. Autenticamente cierto.
    No se que ha hecho Haiti para que le ocurran estas desgracias y además seguidas.
    Algo parecido ocurre en Indonesia.
    Saludos

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  2. Tambien habria que recordar la irresponsabilidad y corrupción de demagogos como Jean Bautiste Aristide, quien llevo a su pais a un callejón sin salida. Todo lo que ha sufrido esta noble nación, la primera independiente, es como dices querido amigo ejemplo de la depredación iniciando con Francia y siguiendo con los Estados Unidos. Lo que no excenta la terrible responsabilidad de Aristide, electo democraticamente para construir consensos no erigirse en otro gobernante autoritario.

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  3. tambien quisiera dar mi humilde opinion en es este aspecto,k los gobiernos tambien aparte de ayuda monetaria y otras ayudas deveria de consenticiar a todos hombres y mujeres a tomar un plan familiar en el cual les den mas orientacion a estas personas,x k se estan muriendo de hambre pero siguien embarazando a las mujeres eso es desastroso por ahi deveria de empesarse a k tomen conciensia de sus actos....pobres,muriendose,sin techo ni comida pero si teniendo hijos tras hijos.....k falta de responsabilidad.....

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