sábado, 21 de noviembre de 2009

Un mundo diferente


La tarde comenzaba a despedirse y lo hacía de un color rojo algo más intenso a como estaban acostumbrados, ya no había matices y distintas tonalidades como en tiempos pasados. N'laco se recreaba en las rocas que dibujaban el paisaje monótono y plomizo, marcado por la intensa luz del sol que abrazaba en el exterior, mientras las voces metálicas que salían por los altavoces anunciaban, aconsejaban y ordenaban, a los habitantes del Satélite 27 las normas impuestas a seguir. No existía represión política ni social como en otras épocas de la humanidad, sólo las condiciones de habitabilidad exigían un comportamiento adecuado a las circunstancias. Hacía más de 20 minutos que aguardaba el regreso de Carna sentado en el banco de la plaza 15D, era el lugar preferido de N'laco para reflexionar, su bóveda acristalada era completamente abierta y la sensación de libertad también más fuerte que en las demás plazas del satélite.

De repente, unas manos femeninas aparecieron por su espalda y le cubrieron los ojos, su reacción fue tranquila, no se alteró, hacía generaciones pasadas en las que ya nadie sufría de estrés ni sentía temor ante amenazas violentas, además de saber que Carna estaba a punto de llegar. Puso sus manos sobre las de ella y le dijo: -Es imposible confundirte, no hay nadie en el mundo con una piel tan suave como la tuya.
-¿En qué piensas?- preguntó Carna mientras se sentaba a su lado.
-En otros tiempos, en el mundo que mi bisabuela me contaba. Ella tampoco los vivió pero, al igual que a mí, le contaban de pequeña cómo era aquel mundo en el exterior. Antes de que las ciudades se abandonaran por el cambio climático y tuvieran que refugiarse en los satélites.
-¡Un paraíso!-exclamaba Carna- Cómo me hubiera gustado haberlo vivido.
-Mientras reflexionaba mirando el horizonte imaginaba un paisaje distinto, vivo, con un cielo azul y el verde predominando sobre la tierra. Mi bisabuela me contaba que los pájaros eran unos animales de distintos tamaños y cubiertos de plumas, algunos de vivos colores y que emitían un canto armonioso como el sonido angelical. También los había que vivían en el agua, en los ríos que corrían por los causes y que se podía beber en ellos, sin miedo a morir.

-Debió de ser un mundo maravilloso. Recuerdo que hace algunos años vi en la videoteca arqueológica una película recuperada, la encontraron en unas condiciones óptimas y pudieron restaurarla. En ella aparecían muchos niños jugando, gritando y corriendo en el exterior y sin ninguna protección, corrían y corrían con juguetes extraños en forma de esfera, y otros se montaban en artilugios de alegres colores y se deslizaban sobre ellos. Lastima que sólo fueran algunos minutos... demasiado pocos. Supongo que la natalidad no estaría restringida como en nuestro tiempo, e imagino que el espacio y la alimentación no sería un problema entonces... al menos nosotros tuvimos suerte, pudimos engendrar a Yiza, espero que nuestra hija y su marido también sean elegidos para procrear. ¡No hay nada más hermoso que ser madre!- exclamaba Carna mientras se dejaba la mirada perdida en el horizonte, acompañando a la de su marido que en silencio imaginaba un mundo diferente donde los niños corrían y jugaban alegremente.

Sentados sobre el banco, Carna y N'laco, miraban al exterior imaginando un escenario totalmente distinto, sus manos se buscaron y se entrelazaron cómplices, como compartiendo un sueño que existió en otros tiempos y que la irresponsabilidad egoísta de sus antepasados no permitieron que ellos pudieran haberlo disfrutado en el futuro. El sol se iba escondiendo por el horizonte y el primero de los tres avisos antes de cerrar los accesos públicos del satélite sonaba por los altavoces en forma de sirena. En silencio se levantaron y abandonaron el banco donde estaban sentados, él puso su brazo sobre los hombros de ella y ésta lo agarró por la cintura. Sin decir palabra caminaron hacia su departamento en la 15C, quizás pensando que otro mundo era posible.

Es muy posible que nuestra irresponsabilidad lleve a la humanidad, a nosotros mismos, a vivir en un mundo diferente al que vivimos, eso contando de que no nos auto destruyamos eliminando nuestro hábitat natural y el de los seres vivos que nos rodean. También es muy probable que se haga realidad más pronto de lo que imaginamos si no se toman medidas drásticas y urgentes para atenuar el cambio climático. En el informe que se presentó en el 2007 por científicos de Naciones Unidas, el IPCC, pecaron de conservadores y prudentes, si nos atenemos a lo que algunos expertos han expuesto, varios de ellos son miembros del IPCC, durante la celebración en Chicago en la reunión anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia. A la conclusión que han llegado es que las temperaturas pueden subir entre 2 y 11,5 grados centígrados de aquí a final de siglo, y no como indicaba en el anterior informe, entre 1,1 y 6,4. Los expertos dicen que ahora tienen datos más fiables respecto al efecto invernadero, que se ha incrementado mucho más rápido por los países en vías de desarrollo como China o la India, por el enorme crecimiento de la energía eléctrica basada en el carbón, según Chris Field, de la Universidad de Stanford, EEUU, uno de los responsables del próximo informe de IPCC que se emitirá en 2014.

El aumento de las temperaturas propiciará un alto riesgo de incendios en las selvas tropicales, emitiéndose así miles de millones de toneladas de gases de efecto invernadero que a su vez aumentará la temperatura global. Por otra parte, Anny Cazenave, del Centro Nacional de Estudios Espaciales, en Toulouse, Francia, aseguró recientemente que las medidas que se han tomado sobre el océano global desde satélites, indican que el nivel del mar está subiendo como media 3 milímetros por año, el doble que lo hacía el siglo pasado. No obstante, hay zonas como el Pacífico Occidental, el Océano Antártico y el Sur de Groenlandia, donde la subida registrada es ya tres veces superior, un centímetro al año.

El tercero de los factores determinantes es la fusión del permafrost en la tundra ártica, que emitirá ingentes cantidades de CO2 almacenado en materia orgánica congelada allí desde hace miles de años. Las nuevas estimaciones del total de CO2 retenido en el permafrost es del orden de un billón de toneladas, en comparación, la cantidad total de CO2 emitida por la utilización de combustibles fósiles desde el inicio de la revolución industrial es de unos 350.000 millones de toneladas. Fields advirtió que si no se toman medidas urgentes y efectivas el cambio climático va a ser mayor y más difícil de afrontar de lo que pensábamos.






1 comentario:

  1. Interesantísimo articulo, y todavía hay negacionistas que dicen que todo esto es una farsa; pero hay que hacer el ejercicio de denunciarlo. Un abrazo amigo.

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