miércoles, 3 de junio de 2009

El coplista transgresor




A vueltas con las libertades del individuo, esta mañana me llamó la atención una noticia del diario El País, ocurrida el 16 de mayo, una marcha gay encabezada por Mariela Castro, hija del presidente cubano Raúl Castro, la primera de este tipo que se celebra en todo el país y por la céntrica avenida de la Rampa. Aunque ella rechazó llamarle marcha, prefirió hacerlo como "una conga criolla", como si hubiera algún trasfondo no clarificado del todo, sin tomarlo muy en serio, al fin y al cabo todo lo relacionado con el universo homosexual y lésbico, y sus galaxias extra-radio, donde incluyo a los transexuales, travestís, etc. parece que no se entiende si no es con un toque burlesco, gracioso, festivo, carnavalesco... a mi me resulta todo lo contrario; un tema muy serio donde se ponen en juego y en entredicho los derechos de un colectivo que por su manera de expresarse no se le toma con el respeto suficiente y que por su condición sexual se le ha rechazado y castigado como a ningún otro grupo social. Fue ella, Mariela, la que apareció la semana pasada anunciando las "cirugías feminizantes y masculinizantes con vistas a hacer la reasignación sexual completa". Este tipo de operaciones fueron suspendidas en Cuba en 1988, después de la primera y exitosa operación que convirtió en mujer a un joven y que causó un gran revuelo en la isla caribeña. El cambio de sexo es gratuito, pero deben pasar unos controles psicológicos, médicos y de diversos especialistas que componen la comisión, para que sean aprobadas las operaciones. Muy lejos parecen que quedan aquellos días en los que se internaban a los homosexuales en campos de trabajo militarizados... el ejemplo y el recuerdo de Reinaldo Arenas , como símbolo de otros muchos, siempre me viene a la memoria cuando se habla de homosexualidad en el régimen castrista, perseguidos y marginados hasta no hace mucho tiempo.

La veces en las que me he preguntado el motivo por el que la homofobia se llega a convertir en un verdadero problema psicológico para los individuos que lo sufren, sin afectarles ni de cerca ni de lejos, sólo he encontrado una respuesta lógica ha este rechazo sin fundamentos, el desconocimiento y los perjuicios ajenos. El miedo a que los confundan es el motivo aparentemente principal en muchos homófobos, pero si no estuviera tan mal visto ser homosexual no existirían los perjuicios ajenos, por lo tanto es cuestión de desconocimiento, porque estoy seguro que conociendo a los homosexuales no se tendrían tan negativos conceptos por muchos. Tampoco podemos olvidar que hasta hace muy poco eran considerados enfermos, peligros sociales por la justicia, que se les castigaban de las maneras más atroces, y todo eso crea una imagen de rechazo social en el pueblo que cuesta mucho de eliminar o superar. Los tiempos cambian y ya son muchos los países que aceptan al colectivo gay con todos los derechos civiles, aún así todavía quedan muchas barreras por derribar, casi todas erguidas por los conservadores y las religiones... a la par que nos vamos liberando de la religión recuperamos libertades, es la prueba de que las religiones son las mayores dictaduras que sufrieron los pueblos. Pero todo se andará.

Para mí nunca supuso un problema de aceptación el colectivo gay, quizás porque desde muy niño tuve relación de amistad con alguno, desde que iba al colegio en párvulos lo hice acompañado de un vecinito que sufría los constantes ataques homófobos por parte de los otros niños compañeros de clase y en algunas ocasiones también del profesor, del que se reía y lo hacía objeto de burla para los demás niños, con frases malintencionadas que provocaban las carcajadas de los escolares. Esas actitudes, por parte de quienes deberían dar ejemplo, son las que crean tantas fobias y rechazos sociales, pero estoy hablando de la dictadura fascista, era lo menos grave para un homosexual, que se rieran de él. En casi todos los cursos de estudios primarios compartimos pupitre, coincidió que fuimos aprobando cursos a la vez y, mi amigo, del que me reservo su nombre por discreción, sufría las continuas burlas durante años, eso me hizo respetarlo y apreciarlo aún más, para un niño un homosexual sólo es un amanerado, un "mariquita", a esas edades no existen problemas de sexualidad, ni de diferencias o condiciones sexuales, es de rechazo heredado socialmente. Recuerdo la complicidad en cuanto a afinidades de juego y apoyo en el estudio, siempre preferí tener cerca a mi amigo que a cualquier otro compañero de la escuela.

Después, siempre coincidí con algún homosexual en reuniones de amigos, en distintos trabajos, vecinos... son parte de la sociedad como lo somos cualquiera, sólo existe la diferencia de su condición sexual, pero eso no es un problema, las relaciones sociales y las sexuales son distintas, no acabamos en la cama con todas las personas con las que nos relacionamos o conocemos. Con esto tampoco pretendo imponer que todas las personas homosexuales o lesbianas tienen que ser buenas personas por derecho, en absoluto, una condición está al margen de la otra, ni todas las buenas y respetuosas personas son homosexuales, ni todos los gays son respetables. A este colectivo, que representa al 10% de la sociedad, sería injusto que se le mirara de manera diferente a otro cualquiera, primero porque no hay nada de malo en su condición sexual, es una actitud personal ante la vida, y segundo porque al rechazarlos estamos rechazando a cualquiera de los integrantes de nuestra familia, con amaneramientos o sin ellos.

Cuando esta mañana leí la noticia, irremediablemente, me vino a la memoria un personaje irrepetible. Un icono que representa a los perseguidos, a los marginados, y en su caso por dos motivos, por políticos y sexuales, por republicano y homosexual. La historia de Miguel de Molina nos tiene que servir siempre de reflexión por cómo se enfrentó a la vida y a sus detractores políticos y homófobos. Pero también de admiración, pocas veces irrumpió un artista tan enorme, de tanta personalidad y transgresor. Coplista, bailaor, actor... todos los detalles de sus espectáculos pasaban por su control, desde la publicidad al diseño de los trajes de sus bailarinas, incluso hasta los bordados de sus camisas coloristas y transgresoras, que rompieron todos los moldes de una época en la que España se debatía en guerra. Nació en la cuna de un genio universal, Picasso, en Málaga, el 10 de abril de 1908. Y aunque este detalle no significa condicionante alguno para su condición sexual, fue criado por seis mujeres, su madre, su hermana y cuatro de sus tías. Tampoco influyó en que reprimiera su atracción por el sexo masculino el hecho de haber estado inscrito en un colegio religioso. A su llegada a Algeciras, en la vecina provincia de Cádiz, llegó en la adolescencia y comenzó a trabajar de limpiador en un burdel, un lugar apropiado para aprender cómo enfrentarse a la vida, con desparpajo y sin vergüenza, a las vicisitudes que tuvo que lidiar durante su existencia. Aquel jovenzuelo amanerado ya tenía muy clara su condición sexual cuando una prostituta del burdel le quiso iniciar en el sexo, él rechazó en rotundo la invitación y no traicionó ni dudó respecto a la orientación que ya tenía definida. Su atracción por el mundo del arte, del flamenco y los tablaos, le hizo dedicarse a llevar grupos de turistas a los espectáculos de los tablaos, pero su arte no le permitió continuar ignorándole y, sabedor de su potencial y actitudes especiales para la copla, decidió dedicarse por entero al espectáculo en 1931. Triunfó en Madrid, Barcelona... pero fue en Valencia donde obtuvo sus mayores éxitos.

Como republicano no dejó de actuar durante la contienda civil y ante las tropas republicanas, pero al acabar la guerra y con los fascistas dueños del país las cosas se torcieron para este genio del escenario, su condición sexual y sus afinidades políticas le hicieron presa de las iniquidades de otros, empresarios que le obligan a aceptar trabajar para ellos por un sueldo misero, 500 pesetas, en comparación a como lo hacía antes de la guerra, donde cobraba hasta 5.000 pesetas por espectáculo. De lo contrario quedaba amenazado por su pasado republicano y por ser homosexual. Amigo de tantos intelectuales y artistas de la época, Lorca, Falla, Benavente, Alberti... tuvo que huir si no quería acabar sus días de la manera más cruel. Una noche fría de noviembre de 1939, después del espectáculo, fue visitado por tres individuos que se hicieron pasar por policías, fue torturado y apaleado hasta el límite de lo posible. Años más tarde y pocos años antes de morir reveló quienes eran los agresores que se cebaron con él tan vilmente, uno de ellos era José Finat y Escrivá de Romaní, el conde de Mayalde; un siniestro personaje falangista, político de la dictadura franquista que ocupó el cargo de embajador en Alemania, Director General de Seguridad a la vuelta de Alemania y alcalde de Madrid hasta 1965.

1942 significó en él un antes y un después, se exilió a Buenos Aires y participó en películas como Luces de Candilejas o Esta es mi vida, pero la persecución que sufrió no dejó sus tentáculos en la madre patria, continuó el acoso la dictadura Argentina, donde un día la embajada española emitió una orden para que abandonara Argentina y comienza una campaña de desprestigio contra él por su condición de homosexual, lo que le crea enormes problemas. Acosado toma la decisión de exiliarse a México, donde tampoco lo tuvo fácil, allí también encontró el rechazo frontal por parte de dos insignes homófobos, Jorge Negrete y Cantinflas. Sin embargo, "todo lo que no mata te hace fuerte" y algunos años más tarde recibe una llamada de Eva Perón, hace que vuelva a Argentina y le ofrece numerosos contratos por todo el país, donde se convirtió en una gran estrella. Sólo dos visitas realizó a España desde 1939, una de ellas fue muy breve en 1957, tres años antes de retirarse profesionalmente y fijar temporalmente su residencia en Nueva York; la segunda fue en 1992, un año antes de su muerte, en aquella visita el gobierno español le otorgó la Orden de Isabel la Católica, por parte del presidente del gobierno Felipe González. Parece que ni muerto quiso regresar a su patria, a la que siempre profesó su amor, fue enterrado en el cementerio porteño de la Chacarita, en el panteón de actores, junto a otros grandes de la escena.







http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/

3 comentarios:

  1. como casi todo es cosa de desconocimiento... ayuda más a la "confusión" cuando estas demostraciones gays son todo un espectáculo.

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  2. Que tal Antonio, me encanta como estás dejando el Blog y sobre todo el talento que tienes, las pinturas, la restauración etc.. Ya sabes que soy asiduo. Un fuerte abrazo y si pasas algún dia por Cáceres no dudes en llamarme...

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  3. La homofobia es el miedo a lo distinto, pero también tiene un asiento en nuestra sociedad judeo-cristiana y las limitaciones materiales en que esta surgió. El monoteísmo, genial descubrimiento del pueblo judío, donde el concepto de la naturaleza se unificaba en un todo, algo que ni los griegos con su dialéctica descubrieron. Aparejado a lo anterior los escritores de la Biblia se ocuparon del desorden sexual, suprimiendo el culto a los baales y la prostitución sagrada, por el desorden que implicaba a la estructura de la familia-tribu israelita. Atacaron el onanismo y la homosexualidad, por razones distintas, pues estas expresiones de la naturaleza humana, no producen mas guerreros para la nación que se gestaba; eran en un entorno hostil, un desperdicio de energía sexual, que debería estar encausada en fortalecer la población propia. Por eso no arman tanto escándalo acerca de la poligamia masculina (con la excepción del Rey David, pero sólo por cometer traición), pues muchas mujeres significaba muchos hijos en torno de la tienda paterna y por ende, cuidadores del ganado familiar, artesanos y guerreros. En una tierra con limitados recursos, la represión de los que no reproducían a la nación era una estrategia de sobre vivencia. No lo pensaron en estos términos por supuesto, se desprende de la lectura atenta del Libro, del análisis sociológico del mismo. Si el pueblo de Israel hubiera ocupado las tierras griegas con su facilidad de excedente alimenticio, los resultados habrían sido “griegos”. No me imagino a los profetas picando la piedra espiritual allí, habrían sido más epicúreos. Algo similar pasó con los primeros cristianos, que venían del judaísmo de su tiempo, como Pablo estableciendo un orden estricto en sus bellas cartas y los que vendrían hicieron lo mismo, con menos belleza, hasta fijar el cristianismo en Nicea. No los culpo, pero ya es tiempo de aceptar al que es distinto, ya no estamos rodeados de enemigos, mas que los fantasmas del pasado que se niegan a irse.

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