domingo, 31 de mayo de 2009

De Matanzas y Esperanzas (El Salvador)


Parece que es necesario tener los extremismos muy marcados si no se quiere caer en la ambigüedad política. Para muchos, ser progresistas o de izquierdas no tiene camino alternativo si no es integrarse en las dictaduras o regímenes totalitarios, cuando estos abusos nada tienen que ver con la ideología. Para la derecha, liberales, capitalistas y conservadores, no hay tregua, ser socialista o socialdemócrata es tener cabida dentro del mismo cajón, no el siniestro y rectangular, si no en el de la ideología stalinista, sinónimo de dictadura y represión. Sin embargo, para los declarados comunistas no nos aceptan como seguidores del mismo concepto, al contrario, nos miran de reojo como "bichos raros", como de no fiar, y nos sitúan más cercanos a los liberales que a la doctrina de Marx. Es evidente que el concepto de política no es sinónimo de dialogo, de entendimiento o cooperación, más bien diría que se sitúa en las antípodas del significado, en las de la confrontación, en la acusación y el desprestigio. La política, nada nuevo por cierto, se ancló en el fanatismo de las personas para definirla bipolarmente, nada de moderación y entendimiento, respeto y trabajo por un bien común, todo lo contrario, polarizada en dos extremos estirados hasta el limite de lo permitido y más bien entrado en todo lo contrario a la ideología opuesta; no nos acercamos en posturas, buscamos alejarnos cada vez más en ellas.

Mi pensamiento de izquierdas, pero moderado y alejado de todos los totalitarismos, me ha jugado malas pasadas y he tenido que soportar en algunas ocasiones el rechazo ideológico de otros, que seguramente serían menos progresistas que yo, pero su totalitarismo los situaba en sitio privilegiado dentro de la izquierda, como si el progresismo tuviera algo que ver con los radicalismos y situaciones extremas. Desde luego que las diferencias de clases ponen a cada razonamiento en su lugar, y nos sitúa lejos a unos de los otros, pero en la democracia el entendimiento y respeto permiten que en ocasiones las ideologías vayan de la mano y no es ningún acto de prostitución, más bien de inteligencia, sólo en los regímenes dictatoriales las diferencias se acentúan hasta el punto del no entendimiento y el rechazo. Mis preferencias andan siempre por senderos democráticos, alejados de las imposiciones, la alternancia en el poder y un estado de derecho fuerte apoyado en una constitución equilibrada es el garante más eficaz, por supuesto que mis preferencias siempre estarían del lado de las políticas sociales, de la protección de los más desfavorecidos por parte del gobierno, del derecho a la sanidad, a la educación, a una vivienda digna... pero también con la libertad del individuo y con el derecho a prosperar. Por supuesto que soy contrario a los neoliberalismos, al capitalismo agresivo y salvaje que se adueña de todos los derechos de los ciudadanos y los someten a la crueldad casi esclavizadora de trabajar por el sustento y poco más. Como en El Salvador, donde la riqueza del país estaba en manos de 14 familias, mientras el pueblo se sumía en la miseria.

La guerra civil de El Salvador está sembrada de crímenes, de episodios ensangrentados, de abusos contra los indígenas, los más desfavorecidos de la sociedad, campesinos, y víctimas del capitalismo y liberalismo más agresivo. La derecha no ha sentido el mínimo rubor ante tantas injusticias y crímenes cometidos. Si hace varias semanas criticaba en el blog la actuaciones militares de derechas en otras naciones latinoamericanas, como lo fueron las del cono sur, las de Centroamérica no se quedan atrás, los mismos protagonistas, las mismas víctimas... aunque en la región del istmo hay un elemento diferente, la de los religiosos contra las injusticias, los de la Teología de la Liberación. Porque, al contrario que en otras dictaduras de derechas, en las centroamericanas tuvieron otro oponente añadido, los religiosos que alzaron la voz ante las injusticias sociales que siempre caían del lado de los más pobres. En El Salvador ocurrieron algunos de los episodios más crueles contra ellos, como el del arzobispo de San Salvador, monseñor Oscar Arnulfo Romero y Galdamez, asesinado mientras celebraba misa por un franco tirador, algunos días después de que en el púlpito criticara a los militares por las injusticias cometidas contra los campesinos. O el de los jesuitas de la UCA, la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, cercana a la ciudad de San Salvador. Una matanza que dejó a seis intelectuales e integrantes del profesorado sin vida, cinco españoles y un salvadoreño, juntos a la ama de llaves y a su hija de 15 años, que tuvieron la mala suerte de estar en el sitio menos indicado aquella noche del 16 de noviembre de 1989, cuando un pelotón del batallón Atlacatl de las Fuerzas Armadas de El Salvador entraron en el recinto universitario con la idea concebida de eliminar a sus víctimas, principalmente a Ignacio Ellacurría, el rector de la UCA, filosofo de la Teología de la liberación y critico con el gobierno de la derecha. Los rostros de las ocho victimas fueron desfigurados a culatazos y disparos, para borrar supuestamente su identidad. Aquel acto de terror llevaba la marca de los escuadrones de la muerte, que habían regado el país con la sangre de los inocentes campesinos, y aunque trataron de confundir a los salvadoreños y atribuir con pintadas en un cartel que aludían la responsabilidad al FMLN, "El FMLN hizo un ajustamiento a los orejas contrarios. Vencer o morir... FMLN", no lo consiguieron, no contaban con un testigo que desenmascaró el asesino plan, Lucía Barrera Cerna, quien estaba escondida en la casa mientras todo sucedía. El testimonio de la mujer forzó a que el presidente Alfredo Cristiani creara una comisión de investigación. La participación de los militares en los hechos dio con un grupo de ellos detenidos y juzgados, pero sólo dos fueron culpables de la matanza, en 1992. Sin embargo, al año siguiente fueron beneficiados con una amnistía y quedaron en libertad.

Aquel sangriento suceso resultó contrario a los planes de la derecha, del presidente Cristiani, a quien van siempre todas las miradas dirigidas como máximo responsable de la matanza, la presión por parte de la indignada comunidad internacional forzó el dialogo entre gobierno y guerrilla para dar fin a la guerra civil en El Salvador. Desde aquella presión internacional nunca se ha olvidado que el juicio fue una burla, una pantomima que nada tuvo que ver con un juicio responsable. Las voces críticas, entre ellas las de los jesuitas, nunca dejaron de callar contra la resolución y a favor de un nuevo enjuiciamiento, pero el Partido ARENA, en el poder en estos 20 años pasados, nunca lo permitió. Sin embargo, la Audiencia Nacional Española ha reabierto el caso, al admitir a trámite una denuncia presentada por la Asociación Pro Derechos Humanos de España, para investigar a 14 militares de El Salvador en relación con el asesinato de los jesuitas y dos de sus empleadas. El juez ha tomado declaración al que fuera embajador de El Salvador por aquellos tiempos, y ex presidente del Congreso de los Diputados en España, Fernando Álvarez de Miranda, quien ha dicho que el asesinato de los seis jesuitas estuvo auspiciado por las altas esferas militares. Todo esto coincide con un nuevo y diferente contexto político de El Salvador, donde existe un mayoría de derechas, pero que desde el cruel asesinato la izquierda ha ido ganando posiciones con el FMLN como referencia. No obstante, la victoria de la izquierda en las últimas elecciones fue en parte gracias a la moderación, a la mesura en la izquierda reformista de Mauricio Funes, y los intelectuales que lo apoyan. El único candidato del FMLN que no fue guerrillero y que sus simpatías van dirigidas al socialismo de Lula, movimiento socialdemócrata en el que se incluyen a Bachelet o Zapatero, más democrático que el otro grupo izquierdista latinoamericano, populista y pro-soviético, como son Castro, Chávez, Ortega o Morales.

Esta moderación se reparte con las nuevas influencias emergentes en los Estados Unidos y después del fracaso económico capitalista que ha marcado al gobierno de George W. Bush. La llegada de Obama a la Casa Blanca ha contagiado a los salvadoreños de nuevas perspectivas y las esperanzas han sembrado los rancios campos que la derecha del Partido ARENA, donde sólo habita la pobreza, la injusticia y el recuerdo de una terrible guerra civil. A partir de este momento histórico, en el que un presidente de izquierdas ocupa la presidencia mediante las urnas, con los votos democráticos, surgen muchas preguntas y la primera de ellas es si mandará realmente Mauricio Funes o la presión del ala más dura del FMLN lo obligará a cambiar el rumbo, esto sólo el tiempo lo demostrará, mientras tanto, como socialdemócrata, le deseo las mejores de las venturas como presidente de los salvadoreños. La segunda pregunta también es obligada, saber si la oposición de derechas aceptará la derrota democráticamente y no contribuirá a crear un ambiente irrespirable en el país centroamericano, provocando un clima perjudicial para los intereses de El Salvador. Todo está por comprobar, mientras tanto la esperanza se ha adueñado de El Salvador y de sus ciudadanos.







http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/

4 comentarios:

  1. Antonio, gracias por tan elaborado y educativo post.
    Como ecuatoriano apolítico, viendo como se está polarizando la extrema y caduca izquierda en sudamérica, espero que en El Salvador se guarde la cordura. Todo extremo es malo.

    Gracias por el honor que me haces al linkearme por mi país.
    También te he enlazado en mi blog Antonio.

    Saludos.

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  2. Es urgente que reforcemos el Estado de Derecho para que esto no siga ocurriendo.

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  3. Saludos. Carlos, gracias a ti, por visitar mi blog y por añadirme al tuyo; la cordura siempre prevalece, aunque a veces se tambalee. Chapintocables, no importa a que altura se sitúe el listón del estado de derecho, lo reforzado que esté, lo importante y necesario es no permitir que se lo salten a su antojo. Un abrazo.

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  4. HOLA COMO VA LA VIDA...AYER ME DISGUSTO MUCHO UN CUBANO QUE VIVE EN GRANADA-TIERRA DE MUJERES DE NEGRO,CASAS BLANCAS,MUERTE DE FEDERICO-POR UN COMENT QUE HICE DEL CHE ...REALMENTE ME ASOMBRO LA AGRECION DE ESTE FANTASMA,LLAMADO ANTONIO.
    HAY MUCHO DESPRECIO HACIA LAS IDEAS!DONDE ANDO POR DONDE VOY AHI ESTAN LAS ENEMISTADES IMPOSIBLES DE ZANJAR...Y ESO ME HACE SENTIR PESIMO
    UN ABRAZO AMIGO
    LIDIA

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