viernes, 15 de agosto de 2008

Sexta Extinción ¿Nuestro futuro?


A mis padres siempre les estaré agradecido por todo.
Pero en especial por el lugar que escogieron para que yo creciera. Está claro que ese sitio, donde pasé mi infancia, no era ni más ni menos que el que les ofrecía poder continuar adelante y sobrevivir, en un tiempo y país difíciles, donde La pobreza, el desempleo y también el hambre eran las condiciones que rodeaban a la población, aunque tengo que poner de relieve que nunca me sonaron las tripas por estar vacías y recordaré que me crié siendo un niño gordito.

En Alcolea, aunque era y es un barrio del extrarradio de la ciudad, se respiraba a pueblo y sus huertas, las del Valle del Guadalquivir, fueron mis lugares mágicos que me acompañarán de por vida como los mejores recuerdos de mi existencia. No obstante, eran muchas las necesidades, no era un paraíso, entre ellas la libertad, un sueldo digno que entrara por las puertas de cada casa y un futuro esperanzador que no existía. Sinceramente, eran todo carencias, represión y miedo.

Pero para un niño de los años sesenta no existían esos problemas de la gente mayor, los míos eran los lógicos de la infancia en un pueblo, mis juegos, mis amigos y mis preguntas y dudas naturales, para éstas últimas sólo el tiempo y la experiencia me aportaron las respuestas.
Mis juegos se desarrollaban en un escenario único, rodeado de arboles y plantas que formaban parte del decorado y los actores mis amigos y animales.
Gallinas, conejos, vacas, cerdos, burros, cabras, los pájaros y sus nidos, las lagartijas, las malditas avispas que picaban en verano... Un mundo mágico e irrepetible.
Uno pasa con los días y no nos damos cuenta hasta que uno de ellos, un día, nos dice que hay muchas cosas que estamos haciendo mal, que no queremos darle importancia pero que de seguir así nos pasará factura, de hecho ya se está redactando en la demanda de la naturaleza.

Todos los noticieros, audiovisuales o escritos, nos muestran en primera pagina de cada edición la enfermedad que sufre nuestro habitad, crónica y en fase terminal.
Hoy, por ejemplo, leo una noticia que se reproduce en distintas partes del mundo, desde el diario Público de España hasta la otra parte del mundo, El Nuevo Diario de Managua, en ambos nos informan de Los Mares Muertos. El exceso de nutrientes, fertilizantes para la agricultura, y la quema de combustibles fósiles han provocado un déficit de oxigeno en el mar y han acabado con la vida marina en 405 zonas del litoral en todo el mundo.

La magnitud del problema en el cambio climático sobrepasa nuestro conocimiento, El cambio climático es una variación del clima producida por la acción humana, como el Co2, la tierra se ha calentado durante los últimos cien años 0'74 grados centígrados y lo continuará haciendo con 0'2 grados centígrados por década.
Un futuro nada halagüeño, más aún si comprobamos que, en la atmósfera, la concentración del dióxido de carbono es la más alta de los últimos 650 mil años.
El calentamiento climático es producido por la quema de combustibles fósiles en los transportes, la calefacción de las viviendas y la generación de energías.

La solución pasaría por el ahorro en el consumo, como utilizar el vehículo sólo para viajes largos y usar los transportes públicos en las ciudades, controlar la temperatura en el aire acondicionado al igual que sustituir los combustibles fósiles, carbón, petróleo, gas natural, por energías renovables, energía solar, eólica, etc.
El noventa por ciento de la gasolina que se consume en las ciudades se hace en los atascos, con lo que eso supone si lo quisiéramos evitar, un ahorro considerable para nuestros bolsillos, nuestros pulmones más limpios y un futuro más esperanzador para nuestros hijos.

Cinco dramas importantes ha sufrido la Tierra a lo largo de los últimos 600 millones de años y aún no se conocen cuales fueron las causas que estuvieron a punto de poner fin a la vida en nuestro planeta.
La primera extinción, hace 435 millones de años, una larga glaciación casi acaba con la vida marina, sobreviven algunos peces y los invertebrados son los más perjudicados. En la segunda, 367 millones de años, desaparecen un gran número de especies de peces y el 70% de los invertebrados marinos. Hace 245 millones de años, en la tercera extinción, la más dramática, desaparecieron el 90% de todas las especies, marinas y terrestres. En la cuarta, hace 210 millones de años, desaparecen el 75% de los invertebrados marinos y se extinguen los reptiles mamíferos. Y por último, en la quinta, hace 65 millones de años, desaparecen los dinosaurios y los amonites, además de un largo numero de especies. Es entonces cuando los mamíferos se multiplican por el espacio terrestre y los peces se adueñan de los mares.

No podemos ser tan irresponsables y egoístas como para privar a nuestros hijos de un mundo saludable para vivir, en el mejor de los casos, en el peor quizás les estemos negando el derecho a la vida.
Cada niño tiene el derecho a disfrutar del mundo mágico que yo tuve la oportunidad de vivir y no tenemos legitimidad para negárselo cruzándonos de brazos y viendo cómo provocamos la sexta extinción, que se acerca, y posiblemente la última para el ser humano.



http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/

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