viernes, 22 de agosto de 2008

El Güegüense, Diriamba

El mundo está lleno de rincones hermosos, de gente maravillosa, de colorido y de calor humano, de simpatía; que nos ofrecen el corazón y cuanto albergan en él.
Uno de estos lugares se llama Diriamba, en el departamento de Carazo, Nicaragua.
En las fiestas patronales de San Sebastián se interpreta todos los años el Güegüense o Macho Ratón, del 17 al 27 de enero, la primera pieza literaria nicaragüense, perteneciente al teatro Náhuatl y escrita anónimamente hacia el siglo XVI. Declarada "Patrimonio Vivo, Oral e Intangible de la Humanidad", por la UNESCO.

El año pasado pude comprobar lo que escribo y les aseguro que no se arrepentirían si visitaran este país centroamericano, con el que nos unen tantísimos lazos a lo largo de los últimos quinientos años de historia.
Antes de pisar tierra pinolera hice escala en el estado de Florida, en Miami, y si tuviera que elegir para vivir entre esta ciudad y Nicaragua, el segundo país más pobre de América después de Haití, sin duda alguna que lo haría en la tierra de Rubén Darío. ¿Que por qué razón? Realmente hay un buen puñado de motivos por los que me inclinaría a rodearme de Nicas en detrimento de Gringolandia.

No puedo negar la suntuosidad, la exultante forma de vida de los estadounidenses, su riqueza y las ventajas que ofrece el mal llamado primer mundo. Pero al otro lado, tras los volcanes, junto a los lagos Xolotlán y Cocibolca, existe un mundo único, donde superan a los gringos en nobleza y respeto, en amabilidad, en costumbres sencillas, en ofrecimiento desinteresado, en tranquilidad y seguridad en sus calles, en muchos componentes y manera de vivir que en los países más desarrollados o ricos carecemos y que hemos perdido en la lucha por eso que llamamos calidad de vida.

¿En que consiste la calidad de vida? Seguramente un nicaragüense lo podría explicar mejor que nadie sino fuese porque un importante número de habitantes sobreviven con menos de un Euro al día.
Quizás el equilibrio esté en ni tanto como los gringos ni tan poco como los Nicas, pero como digo, si tengo que elegir prefiero una vida pobre pero llena de calidad humana.

Diriamba es una pequeña ciudad de 60.000 habitantes, ubicada a treinta y cinco kilómetros de la capital, Managua, y con una temperatura promedio de 24º centígrados.
El origen de Diriamba no está muy claro pero si se sabe que fue fundado en la época del cacique Diríangén, descendiente de la tribus de los Dirianes, y a la llegada de los primeros españoles.
En ese tiempo, siglo XV, el lugar estaba habitado por los Chorotegas, de cuya lengua proviene el nombre de Diriamba, "Grandes Cerros o Colinas", pero no existe ningún dato histórico que señale con precisión el lugar primitivo del asentamiento de la ciudad, aunque sí algunos vestigios se han localizado que podrían esclarecer el punto exacto.
El Padre Agustín Morel de Santa Cruz, allá por el siglo XVIII, describe Diriamba como "un pueblo con unas veinte casitas pajizas; cultivan el maíz y el algodón el que tiñen de diversos colores".
Durante tres siglos, del 1500 al 1800, se llevó a cabo el proceso de integración de las dos culturas, la Chorotega y la española, de lo que nació la primera gran obra teatral de la literatura prehispánica. Es el resultado de la fusión entre elementos teatrales indígenas e hispánicos mezclada con la música folclórica de Diriamba. Lo Náhuatl y lo español se combinaron en el movimiento literario conocido como el de los pícaros, con diálogos cómicos que dan vida a un drama marcado por el ingenio nicaragüense y la auto burla.

El Güegüense deriva de la palabra Náhuatl "huehue" y que significa viejo, sabio. Es el nombre del personaje principal de esta obra que permite variadas interpretaciones. Mientras que para unos se trata de un comerciante prospero, astuto y muy trabajador que pretende evitar el pago de impuestos al gobierno impuesto por la corona española, para otros es un pícaro comerciante y estafador que hace uso de su habilidad mañosa para engañar y embaucar a las autoridades españolas, que no solo consigue su propósito sino que además casa a uno de sus hijos con la hija del gobernador.
Es la propia expresión de un pueblo que lucha contra los invasores extranjeros con astucia y rebeldía. Una herencia cultural de primera índole para los nicaragüenses y para la humanidad.

Les contaré una anécdota que me sucedió sobre esta obra teatral, en Managua, en el Palacio Nacional sede del gobierno dictatorial de Somoza, hoy Palacio Nacional de la Cultura, el más importante de los museos nicaragüenses.
Un guía muy atento del museo, Otto Adán Estrada, se brindó a acompañarme por las distintas salas y en una de ellas me puso en conocimiento del Güegüense y de lo que significa para la cultura de Nicaragua, personaje novedoso para mí y por el que después me he interesado y ha sido puerta para adentrarme en las culturas Chorotega y Náhuatl.
Cuando me puso al corriente en cuanto a la obra teatral, me preguntó que opinión al respecto me causó y me puso como ejemplo que en una ocasión, un matrimonio turista catalán, que bien podría haber sido de otra región de España, se enfadaron porque el Güegüense lo tomaron como una ofensa al Rey y a España. A lo que respondí con lo primero que se me vino a la cabeza: "Si alguien debería sentirse ofendido no somos ni el Rey ni los españoles, sino los nicaragüenses y todos los pueblos indígenas, por haberlos invadido siglos atrás y destruir sus culturas para imponer la nuestra".

http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/

1 comentario:

  1. Maravillosa exposicion Publicada por Don Antonio Torres Rodriguez de esta Obra literaria Nicaraguense nominada como el Gueguense que declaro la UNESCO como Patrimonio Intangible de la Humanidad, a partir de este articulo he buscado informacion y he quedado sorprendido, verdaderamente la riqueza y cultura que posee Diriamba es macanudo, como decimos en Argentina algo fuera de serie che, atravez de multiples comentarios a esta maravillosa obra Literaria que aparecen en las paginas web se critica al gobierno de no cumplir con los acuerdos firmados con la UNESCO de proveer a esta ciudad de un centro cultural para preservar a esta Obra Inmaterial que no sea contaminada, ni alterada, pude leer varios articulos, asi como comentarios hechos en la pag web del municipio de Diriamba, Si el gobierno de Nicaragua o la Alcaldia de Diriamba no tiene capacidad para dotar a esta Obra de ese centro cultural donde se presente y se garantise todo lo conserniente a esta Obra, sugiero que le soliciten a la Unesco que fanancie la contrucion de este centro, como lo solicitan esta Secretaria Cultural de Las Naciones Unidas con asiento en Paris Francia, asi como al gobierno Espanol en vista que esta Obra Literaria escrita en Espanol y Nahualt es de la HUMANIDAD. Melida Fraga Desser

    ResponderEliminar